lunes, 17 de febrero de 2014

Sueños que te dejan húmedo


Cuando iba a la escuela primaria y estudiaba en quinto grado “los cambios en la adolescencia” que, para entonces, no estaba tan lejos de llegar; la profesora siempre hablaba de los sueños húmedos “de nosotros los varones”. Y recuerdo muy bien  la imagen de ese libro de Ciencias Naturales del joven durmiendo en sábanas transparentes. Y yo no me podía imaginar mi primer sueño húmedo. Nadie de mis amigos había tenido uno. O al menos, nadie se atrevía a contármelo.  

Recuerdo que leía y releía ese párrafo que decía que los sueños húmedos podían presentarse en la pubertad. Según mi maestra pronto sería un púber porque cumpliría once años. Y, bueno, llegaron mis once años, pero nada que aparecía el “sueño húmedo”. Pasó el tiempo y me olvidé de que le estaba esperando. De vez en cuando en los coloquios con mis compañeros de salón surgía el tema de la “paja”, cosa que yo tampoco sabía cómo y volvía a recordar que nada, ya casi cumplía trece años y el “sueño húmedo” no se dignaba a aparecer.

viernes, 14 de febrero de 2014

Midiendo el tiempo con jabones



He aprendido a medir el tiempo con jabones... Si, ha pasado mucho tiempo porque ya casi no me acuerdo del olor del último shower gel que compramos juntos.  Dan parecía que ni lo usaba y yo me acababa casi la mitad de la botella en aquel jolgorio espumoso. En esa casa de Dan llena de vacíos, bonita y vieja. Qué rico olíamos después. Y continuábamos hasta que el estómago nos recordaba que necesitábamos comer.

Recuerdo que una vez estábamos tan despistados. Tal vez preocupados. Yo, particularmente, pensaba en el regreso de Dan a Estados Unidos. Pensaba en que todo ese tiempo juntos nunca iba dar frutos. ¿Qué podía esperar? Simplemente iba pasar. Se iba acabar. Esos tiempos juntos se iban extinguir como se extinguían los jabones día a día… y si a caso olerá. 

miércoles, 12 de febrero de 2014

Quien me espera no existe



"Quien me espera no existe" 1era edición, 2006/Alejandra Sequeira /CNE

 Quien me espera no existe es la ópera prima de la joven poeta Alejandra Sequeira.  Es un poemario que permite darnos cuenta de gran parte de la influencia literaria de la autora, es así que vemos desfilar nombres de grandes autores como Alejandra Pizarnik, Sylvia Plath, Julio Cortázar y una que otra alusión a nuestro gran mito Rubén Darío. 

Por esto mismo es probable que alguno de los poemas parezcan ejercicios escriturarios o adolezcan de “destreza poética”. De fondo tenemos sentimientos amorosos que pendulan al hilo de la noche en ausencias, frustraciones, muerte y vida. Es un poemario oscuro y triste, pero la resignación de la que gozan la mayoría de los poemas le da cierta diafanidad apreciable y la comunicación con el lector-espectador se establece con completa soltura.

lunes, 10 de febrero de 2014

“Moça, você é machista”



Victor Augusto Vasconcellos, ciberactivista de Brasil./ Cortesía


Victor Augusto Vasconcellos, es un hombre trans de Brasil. Ciberactivista por los derechos humanos de la comunidad LGBTI en el país del sur. Le conocí a través de la comunidad virtual “Soy hombre de muchas maneras” y desde entonces entablamos una bonita amistad virtual donde compartimos experiencias en nuestra lucha por los derechos humanos. 

Víctor forma parte de un exitoso y experimentado equipo de personas ciberactivistas de Brasil que administran la popular página “Moça, você é machista”.  Hace unos días conversé con él y aquí les comparto esta entrevista.

viernes, 7 de febrero de 2014

“¿Quién defiende a las mujeres de las mujeres?”



El otro día una lectora dejó un comentario en uno de mis artículos que me dejó reflexionando por mucho tiempo. He pensado que es una reflexión que debo compartir con ella y con muchas otras personas que, seguramente, les ha inquietado esta misma idea.