sábado, 12 de noviembre de 2011

Niños que viven jugando tierra


"Jugaremos tierra" by Waldir Ruiz
 
Lo veo desde la ventana del microbús Nagarote-Managua todas las tardes, como a eso de las cuatro, cuando me dispongo regresar a mi casa. Siempre está sucio, veo que se divierte observando cómo la arena se desliza entre sus dedos pequeñitos. Es un niño de aproximadamente ocho años, a veces juega con otros niños, pero comúnmente lo veo solo tirado en el suelo, encima de un pequeño cerro, de tierra y arena, que trabajadores de la alcaldía de Managua han dejado mientras reparan la terminal de buses del mercado “Israel Levites”.

Ayer descubrí que no va a la escuela. Su mamá no tiene marido y mantiene a sus 4 hijos con las ganancias de la venta de agua helada. Sus hermanitos quedan con la abuela en el ranchito de plástico y zinc ubicado en un barrio aledaño. Él acompaña a su mamá a vender agua helada, cuando termina su parte se va a jugar al “cerrito de arena”. Ahí a veces encuentra  compañeritos (hijos de los demás comerciantes de agua helada).

Lo veo y me pongo triste, pienso en el “exitoso sistema humano” que garantiza riqueza para unos cuantos y pobreza para una gran cantidad. Creo que Centro América es uno de los continentes con la repartición de riqueza menos equitativa del mundo y Nicaragua está, geográfica y literalmente, en el centro de ese conflicto, para comprobarlo nada más miremos en derredor y ¡pum! a la vista está todo.

Por ejemplo, mientras unos cuantos niños asisten al Colegio Alemán Nicaragüense un triplicado de la cantidad de estos todavía no va ni siquiera a una escuela pública y deambulan en la calles sin ninguna oportunidad. Sería grandioso que, entre los retos que se plantea el gobierno estuviera el acabar con esas desigualdades, pues la educación no debe ser diferente por “ser ricos” o “pobres”.

No se trata de que todos los niños asistan a estos Colegios privados. Se trata de elevar la calidad de la educación que ofrece el Estado en los colegios públicos y no limitarse a lograr que más niños asistan a clase. La buena educación no debe ser un lujo; si no un derecho que el gobierno debe intentar cumplir  y, el simple hecho de que nuestros niños puedan asistir a una escuela, debe ser visto como la gran oportunidad de construir Nicaragua en el territorio que soñamos. Está demás decir que el gobierno debe poner la calidad de la educación en su agenda. Cada niño es una historia, un sueño, una oportunidad de mejorar el destino de nuestra nación…

"Jugaremos tierra" by Waldir Ruiz


martes, 8 de noviembre de 2011

El socialismo nos engañó


Fotografía tomada del blog: CEDICE-Libertad
 “El socialismo nos engañó, ¿ah?, Waldir”, fueron las palabras con las que inició la conversación mi hermano mayor mediante un video-llamada desde los EU, este sábado, un día antes de las esperadas elecciones presidenciales. Ahora, a sabiendas de los resultados, recuerdo lo último que me dijo: “de eso se vive, Waldir,  de creer que las cosas van a cambiar”.

Esa afirmación categórica de que “el socialismo nos engañó” mi hermano la hacía en base a que 30 años después de la revolución popular,  todavía persiste la utopía de una sociedad justa, donde se terminará la explotación del hombre por el hombre y un largo etcétera de sueños que como colectividad tenemos en común. 

Me sorprendió que, alguien como mi hermano, quien fue parte de ese grupo de jóvenes que ingresaron a la lucha armada durante esa época lo reconozca y, todavía, siga creyendo en esto. Mi hermano abrazó la revolución, la vivió, vivió la frustración de vivir aquí y ahora, como muchos, vive la frustración de vivir allá (EU); pero sigue creyendo en esa utopía llamada socialismo.

Yo, a como nos dijo un día de estos el maestro Freddy Quezada, soy un hijo del desencanto, escéptico y triste ante estos sistemas políticos; pero a regañadientes creo, dejo de creer y vuelvo a creer, en que se pueden conseguir cambios. Noto el cambio, para bien o para mal, pero lo noto.

 Todavía veo montañas cuando me traslado de Nagarote a Managua, mi hermano “vive en una selva de cemento” de país de primer mundo, desarrollado, siempre a prisa, desvelado. Él estudió Ingeniería con mención ambiental; pero le fue mejor con el inglés allá que con su carrera agrónoma aquí (no sé si decir irónicamente mejor).

El socialismo, el capitalismo, todos los sistemas nos fallaron, nos engañaron; pero los jóvenes seguimos creyendo. Esta es la oportunidad para que veamos cómo fracasa o logra tener “éxito” el mismo socialismo que engañó y decepcionó a las viejas generaciones, pero veremos qué pasa.

 A lo mejor en 5 años yo esté acompañando a mi hermano porque aquí no hay trabajo o escribiendo desde cualquier parte del mundo un post en mi blog de cómo Ortega se volvió en una leyenda de terror, de esas dictaduras muy conocidas, que él mismo combatió… pero, no sé,  la verdad la tendrá el tiempo.

En fin, pienso que no he vivido lo suficiente para confirmar con mis propios ojos que el socialismo nos engañó (a mí y a todos los jóvenes que abrazan esa ideología). No he pasado tantos desamores, ni he bebido tantas cervezas como para ingresar a la escuela de Alcohólicos Anónimos, ni tengo hijos, ni siquiera novia, ni dinero, ni trabajo…

Sin embargo, de lo que sí estoy seguro, es que seguiremos detrás de cada espejismo, una y otra vez, sin alcanzar ese estado ideal… al final uno nunca está satisfecho como decía A. Schopenhauer : “…después de un deseo viene otro… y otro que nunca puede satisfacerse”.  Todavía seguimos como nación a 30 años “retrasados” en cuestiones de “desarrollo”; pero avanzamos, dicen…

Caricatura tomada del blog de Carlos Challco Aguilar

lunes, 7 de noviembre de 2011

School bus story


 
Me pasó el papel por debajo del asiento. Se incorporó, me lanzó su mirada y me sonrió. Yo lo tomé, le correspondí con una sonrisa  y volqué mi vista hacia el papel arrugado. Se leía con varias enmiendas y machas de lapicero: “Will, te espero en  el aula, durante la hora libre, después de la clase de deportes. Estoy decidida. Ya lo pensé, será con vos… te kiero muxo. Te espero, no faltes. atte: Claudia.”

Me puse nervioso. Revisé si traía globitos en el bolso y no los encontré. Pensé en pedirle uno a mi amigo Lemus en cuanto llegara al aula. Faltaban 10 minutos para que el recorrido llegara al Colegio. No podía creerlo, pasé seis meses dudando en proponérselo  y otros seis esperando respuesta, y ahora, lo que yo quería al fin había llegado.

jueves, 27 de octubre de 2011

Carta al vampiro Louis


"At midnight" by  Hanzel Lacayo



A LOUIS DE POINTE DU LAC, FRANCIA

León, Nicaragua, 05 de julio de 2011

Días atrás reflexionaba en la vida que me quitaste y esta que me otorgaste, que lo único que me produce hasta hoy es repulsión. Todavía no entiendo a nuestra especie, no me entiendo yo, creo que me pasa lo mismo que a vos hace algunos años. Louis, quiero verte de nuevo, explícame por qué me convertiste en esto que soy ahora.

Recuerda que accedí al Rito Oscuro porque deseaba la muerte, pero me diste una vida que ya me empieza a parecer eterna y aburrida, claro, la inmortalidad es aburrida por eso sufrís. Dios por eso inventó la muerte, ya lo entiendo. Tengo en mi mente muy claro el día del Rito: llegaste a mi vida en el momento justo, Louis, cuando te vi a los ojos fue como si yo estuviera a solas en el límite del mundo… en una playa del océano barrida por el viento. Te quise. Quise estar para siempre con vos.

lunes, 24 de octubre de 2011

Fotograma 6: La ausencia de la cosa


"Some do, some don´t" by Hanzel Lacayo
 
Entonces   los jóvenes amamos construyendo memorias y los mayores reviviéndolas   los jóvenes huimos hacia el futuro y los viejos hacia el pasado  ambos huimos del presente  insatisfactorio presente por lo que no tenemos  por lo que anhelamos al futuro  y por lo que extrañamos  del pasado    ahora ya no está  lo que impide que yo viva el presente es él   mi cuerpo es lo único que recuerda su ausencia  mis manos son el interior de las suyas todo en mí tiene su forma   esto mismo le pasaba a él  nunca estuvo  soy un paso a lo que sigue buscando  y eso que sigue buscando es eso que tuvo en el pasado  ¡mierda!  no nos damos cuenta que mientras intentamos repetir o encontrar lo que perdimos vivimos desperdiciando el aquí el ahora  claro   David estaba conmigo intentando conseguir repetir o revivir la  pseudo felicidad que vivió con ella  ya entiendo aquella frase que leí  decía que una persona con mucha experiencia no puede estar en el presente  eso le pasa a David  su vida son los recuerdos   el ayer ella ellos todos los que fueron parte importante en su vida   debo aceptar que así como un mapa no representa la realidad de un terreno ni un signo la totalidad del referente  yo sólo represento su ausencia esto que soy ahora incluso el dolor la tristeza y las bacterias que ahora mismo habitan en mí son el resultado de su ausencia  no está  soy ahora una representación de su ausencia  ay  ya no    mejor ya no    pensar no soluciona nada y si le llamo? no   un mensaje de texto? no   mejor nada mejor finjo que no me importa que se me olvida que no me hace falta pero si de algo estoy segura es que yo quiero repetir los encuentros con él    repetirlo una y otra vez hasta conseguirlo lograrlo  el temblor la cosquilla