una criatura de realidad social y también de ficción”, a partir de esta definición contundente de
Donna Haraway, he decidido esbozar un par de reflexiones sobre lo que sería la polis tecnológica de las aplicaciones
para que chicos tengan citas, charlas y, sobretodo, sexo entre chicos. No hablo
de personas, hablo de cyborgs, están
advertidos.
