Sí.
Un cuarto propio. Continuo tachando
títulos en mi lista de libros que siempre quise leer.
El otro día, hace casi un mes, mientras me paseaba
por Av. Corrientes en Buenos Aires con Mary (una amiga cubana) y Rosy (una
amiga guatemalteca) nos entretuvimos en una de las tantas librerías que hay en
esta calle. Impresionante. En Nicaragua no hay calles llenas de librerías, así
que podrán imaginarse mi cara de locura y emoción. Y entre todo esto asaltó mi vista Un cuarto propio de Virginia Woolf.
Virginia Woolf es de mi top de escritoras favoritas. No tengo que decir nada
más: ¡Hay que leerla!